La relación entre Misster Clothes y Power Peralta comenzó hace aproximadamente tres años, cuando ambas partes trabajaron por primera vez en el desarrollo de vestuario para una presentación en un festival de música. Desde entonces, ese vínculo creativo se ha transformado en una relación basada en el conocimiento mutuo y la confianza, que ahora vuelve a encontrarse en una nueva propuesta desarrollada junto a Changan Chile.
La colaboración nació a partir de una invitación de Gabo y Raúl Power. Quienes recurrieron nuevamente a Misster para crear los looks que utilizarían en este proyecto. El desafío estaba en encontrar un punto de encuentro entre tres universos: la identidad escénica de Power Peralta, el imaginario de Changan y la mirada de diseño de Misster Clothes.
“Más que vestirlos o incorporar una marca sobre una prenda, buscábamos que estos tres universos convivan de manera natural y que ninguno perdiera su identidad dentro del resultado final”, explica Feña Paredes, de Misster Clothes.
Cuando la sincronía también está en la ropa
Para desarrollar los looks, el movimiento y la identidad visual de Power Peralta fueron fundamentales. La fuerza, la sincronía y la estética que los bailarines han construido durante años se trasladaron también al vestuario.
Una de las decisiones más relevantes fue crear dos looks exactamente iguales. La idea era generar un efecto espejo que reforzara la presencia de ambos cuando están juntos y en movimiento. Así, la sincronía característica de Power Peralta no quedó únicamente en la coreografía, sino que también pasó a formar parte de la construcción de las prendas.
El desafío fue especialmente minucioso para Misster, ya que la marca trabaja con piezas prácticamente únicas, desarrollando cada corte, aplicación y encuentro de materiales de manera individual. Replicar cada elemento con precisión, manteniendo las proporciones y la ubicación de los detalles, era fundamental para conseguir ese efecto espejo.


Del universo racing a la mirada de Misster Clothes
El racing tampoco fue una referencia completamente nueva para Misster Clothes. La marca ya había explorado este lenguaje en colecciones anteriores, interesándose especialmente por la estructura y funcionalidad de prendas que originalmente fueron diseñadas para proteger el cuerpo y cumplir una función específica.
Paneles, cierres, refuerzos, costuras, aplicaciones de goma, cambios de textura y distintos tipos de materiales son algunos de los elementos que la marca encuentra en este universo y que luego utiliza como punto de partida para reconstruir y crear nuevas piezas.
Para esta colaboración, esos códigos fueron reinterpretados desde la identidad de Changan a través de una paleta de negro, plata y azul. Además de geometrías, vivos reflectantes y contrastes de materialidad.
“Más que reproducir literalmente el vestuario racing, nos interesaba rescatar su estructura y funcionalidad para transformarlas en un lenguaje escénico contemporáneo”, cuenta Paredes.
El resultado busca mantener la conexión con el mundo automotor, pero llevándolo hacia un contexto donde la ropa debe responder a la luz, la fotografía, el video y, sobre todo, al movimiento.
Diseñar para bailar
Crear vestuario para bailarines implica pensar la ropa desde una perspectiva distinta. No basta con que una prenda funcione visualmente, también debe acompañar el cuerpo y responder a la exigencia física de una presentación.
En el caso de Power Peralta, el cuero y los materiales con apariencia de cuero son elementos que ya habían trabajado anteriormente y que los bailarines valoran por cómo se sienten al vestirlos. Además de la presencia y el brillo que adquieren en fotografía y video.
Esta vez, Misster buscó ampliar esa base incorporando nuevas materialidades que permitieran construir de mejor manera el lenguaje racing. La mezcla de superficies, reflejos y texturas debía convivir con la fuerza visual del cuero sin perder aquello que ya funcionaba para los artistas.
La construcción también fue adaptada al movimiento. Se trabajó especialmente en la estructura de los moldes y se reforzaron costuras y puntos de tensión para que las prendas pudieran soportar la exigencia física de la presentación sin perder su forma.
Además, el proceso contempló una etapa de prueba especialmente importante al entregar los looks con un margen previo para que Power Peralta pudiera ensayar con ellos. Para Misster, una prenda pensada para la danza termina de probarse realmente cuando entra en movimiento.
Ese momento permite detectar incomodidades, dificultades o ajustes necesarios y reaccionar antes de que las piezas lleguen finalmente a escena.


Cuando una idea tiene que convertirse en una prenda
Una parte importante del trabajo de Misster está en transformar ideas en objetos físicos. Muchas veces los diseños parten sin un molde o una técnica previamente definida, por lo que cada proyecto requiere desarrollar, probar y construir nuevas soluciones.
En este proceso también participa una red de colaboradores especializados en áreas como sublimación y bordado. Para la marca, contar con personas que conozcan su forma de trabajar y puedan responder a tiempos de producción muchas veces mínimos es parte fundamental del desarrollo de cada pieza.
A esto se suma un escenario que ha comenzado a cambiar la manera en que llegan algunas propuestas de diseño: la inteligencia artificial. Paredes cuenta que cada vez más clientes presentan ideas que han podido visualizar previamente mediante estas herramientas.
El desafío para quienes trabajan desde lo físico está entonces en traducir esas imágenes a una realidad concreta y determinar qué materiales utilizar, cómo construir una pieza, qué modificar para que funcione sobre un cuerpo y cómo reducir al mínimo el margen de error.
En esta colaboración, ese proceso se tradujo en el desarrollo de cada elemento de manera individual, la coordinación de diferentes técnicas y la búsqueda de que todos los componentes funcionaran finalmente como una sola pieza.
El oficio detrás de una estética futurista
Aunque el resultado puede acercarse visualmente a una estética tecnológica o futurista, detrás de los looks existe un proceso profundamente artesanal. Son muchas manos, horas de trabajo, decisiones y pruebas las que permiten llegar al resultado final.
Los tiempos acotados también forman parte del desafío. Para Misster, trabajar bajo presión es una dinámica que han aprendido a incorporar a su proceso creativo. No necesariamente se trata de eliminarla, sino de aprender a trabajar con ella.
En ese sentido, esta colaboración reúne justamente varios de los elementos que definen la manera en que la marca entiende el diseño. Experimentar con diferentes lenguajes, trabajar desde la construcción y encontrar soluciones para llevar una idea desde la imaginación hasta el mundo físico.


Vestuario, tecnología, movimiento, Misster Clothes y Power Peralta
Para Misster Clothes, el vestuario puede relacionarse con prácticamente cualquier oficio, disciplina o actividad. La ropa protege, permite realizar determinadas acciones, identifica, expresa y también puede convertirse en una herramienta para decidir cómo queremos sentirnos y mostrarnos.
En esta propuesta, Power Peralta es quien termina de darle vida a las prendas a través del movimiento. Los looks funcionan casi como una segunda piel o un armazón construido específicamente para el espectáculo. Changan, por su parte, aporta una identidad y un mensaje que también deben estar presentes, mientras Misster funciona como el puente capaz de traducir esos universos en una pieza física.
La tecnología aparece así no solamente como una referencia estética. Los materiales reflectantes, el movimiento y la interacción con la luz también modifican la percepción de las prendas cuando llegan a escena.
Pero incluso frente a una propuesta visualmente llamativa, existe una prioridad que para Misster no se puede perder de vista. La persona que está dentro del vestuario debe sentirse cómoda, especial y capaz de desenvolverse de la mejor manera.
Más que quedar encerrada en una estética específica, la marca busca que su sello esté en la capacidad de convertir ideas en objetos reales. Una referencia puede venir de un artista, de algo encontrado en la calle o incluso de una imagen que todavía solo existe en la imaginación.
Y quizás ahí está el punto central de esta colaboración, en demostrar que el diseño no siempre consiste en seguir una forma determinada, sino en encontrar la manera de hacerla posible.
La colaboración entre Misster Clothes y Power Peralta es una muestra de cómo el vestuario puede convertirse en parte activa de una puesta en escena, cruzando diseño, movimiento y oficio. Si quieres conocer más sobre las propuestas que están marcando la moda chilena y descubrir nuevas historias detrás de sus creadores, sigue explorando Blog de Cero.
