Max Alexander llega a Chile para conocer el impacto del descarte textil en el desierto de Atacama

El joven diseñador estadounidense de apenas 10 años Max Alexander se encuentra en Chile realizando una visita de dos días al norte del país, donde conoció en terreno la problemática del descarte textil en el desierto de Atacama. La visita fue coordinada junto a la ONG Desierto Vestido, organización que trabaja desde Alto Hospicio e Iquique en economía circular textil y justicia ambiental.

Conocido internacionalmente por su trabajo en moda y sostenibilidad, Alexander llegó hasta la Región de Tarapacá para acercarse a uno de los principales puntos críticos de la crisis mundial de residuos textiles. Su recorrido buscó ir más allá de las imágenes de las enormes acumulaciones de ropa en el desierto y comprender cómo funciona la cadena que permite que estas prendas terminen allí.

Durante su estadía, el diseñador recorrió junto al equipo de Desierto Vestido la Feria La Quebradilla, en Alto Hospicio, además de los vertederos textiles de los sectores La Mula y Santa Rosa. También compartió con textileras locales, diseñadoras y jóvenes que participan del proyecto Barquito de Papel en Iquique.

Max Alexander y su acercamiento a la realidad textil de Chile

La visita de Max Alexander ocurre en un momento especialmente relevante para la discusión sobre los residuos textiles en Chile. En 2021, el país fue el cuarto mayor importador mundial de ropa usada y saldos de ropa sin vender, según Naciones Unidas. Una parte de estas prendas, especialmente aquellas que no encuentran salida comercial, termina convertida en residuo.

La situación ha convertido al desierto de Atacama, particularmente a sectores de Alto Hospicio, en uno de los territorios más visibles de la crisis global del descarte de ropa. Organizaciones como Desierto Vestido llevan años trabajando para visibilizar el problema y promover soluciones desde la economía circular.

Para Bastián Barría, cofundador de Desierto Vestido, uno de los objetivos principales de la visita fue que Alexander pudiera conocer el problema desde el territorio y no solamente desde su dimensión visual.

“Este problema no se resuelve solo limpiando el desierto: se resuelve interceptando aguas arriba”, plantea la organización, apuntando a la responsabilidad que existe a lo largo de toda la cadena textil: desde la sobreproducción de prendas hasta los procesos de importación, comercialización y descarte.

En ese sentido, la Zona Franca de Iquique funciona como una de las puertas de entrada de grandes volúmenes de ropa al país, pero para Desierto Vestido la problemática requiere una mirada mucho más amplia. La organización plantea que las marcas, importadores y políticas públicas deben asumir responsabilidades sobre el ciclo de vida completo de las prendas.

El rol de Desierto Vestido en la visita

El equipo de Max Alexander tomó contacto con Desierto Vestido precisamente por el trabajo territorial que la organización desarrolla en la Región de Tarapacá. Su objetivo no era únicamente conocer los llamados “cementerios de ropa”, sino comprender el origen y las distintas etapas que explican cómo esas prendas terminan convertidas en residuos.

Desierto Vestido coordinó el recorrido y aportó el contexto técnico y legal de la problemática, además de facilitar el encuentro de Alexander con diseñadoras, textileras, organizaciones y jóvenes que trabajan desde el territorio en la búsqueda de alternativas.

La organización, integrada por jóvenes de la Región de Tarapacá, ha desarrollado durante los últimos años iniciativas de educación ambiental, reutilización textil y economía circular, además de participar en proyectos que buscan transformar la relación de la comunidad con las prendas descartadas.

Su trabajo también ha puesto énfasis en que la contaminación textil del norte de Chile no es únicamente un problema local. La ropa que termina acumulada en el desierto proviene de una cadena global de producción y consumo, convirtiendo a Alto Hospicio en el territorio donde finalmente se hace visible una problemática que comienza mucho antes.

Max Alexander en Chile: una visita que conecta moda, sostenibilidad y territorio

La llegada de Max Alexander adquiere especial relevancia por su propia trayectoria. El joven diseñador comenzó a crear prendas desde pequeño y ha construido una carrera internacional a través de su proyecto Couture to the Max. A los siete años obtuvo el Récord Guinness como el diseñador de moda de pasarela más joven y durante los últimos años ha presentado propuestas en distintos escenarios internacionales.

Su propuesta también ha incorporado materiales reciclados y excedentes textiles. Para su debut en la Semana de la Moda de París, en marzo de 2026, presentó una colección en la que cerca del 90% de las piezas fueron confeccionadas utilizando materiales reciclados, telas deadstock y excedentes de sus propias creaciones.

Por eso, para Desierto Vestido, llevarlo hasta el territorio chileno representa una oportunidad para conectar su discurso sobre sostenibilidad con una de las consecuencias más concretas del actual modelo de producción y consumo de moda.

La visita también busca generar un puente entre la conversación internacional sobre moda sostenible y quienes están trabajando directamente en Chile. El encuentro con diseñadoras, textileras y jóvenes de Tarapacá permitió mostrar que, frente al problema del descarte, también existen iniciativas locales que buscan recuperar materiales, extender la vida útil de las prendas y desarrollar nuevas formas de relacionarse con los residuos textiles.

La crisis textil del desierto también abre una discusión sobre responsabilidad

La problemática que Alexander conoció en Alto Hospicio se encuentra además en medio de un proceso regulatorio relevante para Chile. En 2025, el Ministerio del Medio Ambiente incorporó oficialmente a los textiles como producto prioritario de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (Ley REP), iniciando el proceso para establecer obligaciones y metas específicas para el sector.

Para Desierto Vestido, este avance debe traducirse en una responsabilidad efectiva para toda la industria. La organización sostiene que no basta con intervenir los lugares donde la ropa ya fue descartada, sino que es necesario actuar antes de que las prendas se conviertan en residuos.

Esa mirada permite entender el viaje de Max Alexander a Chile desde una perspectiva diferente. Más que una visita a un paisaje que se ha convertido en símbolo de la contaminación de la moda, su recorrido por Alto Hospicio e Iquique busca mostrar qué hay detrás de cada montaña de ropa: un sistema global de producción, importación, consumo y descarte que conecta a distintos territorios del mundo.

Para Bastián Barría y Desierto Vestido, que un diseñador con alcance internacional pueda conocer esta realidad directamente y luego contarla desde su propia experiencia representa una posibilidad de amplificar una problemática que todavía permanece invisible para gran parte del mundo.

En el desierto de Atacama, la moda deja de ser solamente una industria creativa y se convierte en una conversación sobre territorio, consumo, responsabilidad y futuro. Y esta vez, uno de los diseñadores jóvenes que ha construido su discurso alrededor de la sostenibilidad llegó hasta el lugar donde esas consecuencias pueden verse directamente.

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