María José Olas es la directora de moda detrás de la imagen de muchos de los rostros que vemos a diario en pantalla. A lo largo de su carrera ha construido identidades visuales para programas de televisión, campañas y producciones de moda, entendiendo la imagen como una herramienta para contar historias.
El camino de la diseñadora María José Olas
Mucho antes de convertirse en directora de moda y arte para televisión, María José Olas ya tenía claro que su lugar estaba detrás de escena. Aunque de niña llegó a imaginarse estudiando Derecho, con el tiempo descubrió que lo que realmente le apasionaba era el vestuario, la imagen y todo lo que ocurría detrás de escena.
Su primera opción al momento de ingresar a la universidad fue Diseño Teatral. Soñaba con trabajar en grandes espectáculos, recorrer el mundo junto a compañías como Cirque du Soleil o ser parte del Teatro Municipal. Sin embargo, el consejo de un diseñador teatral la llevó a mirar el vestuario desde otra perspectiva y finalmente optó por estudiar Diseño de Vestuario.
Sus primeros años como profesional estuvieron ligados al trabajo independiente. Entre proyectos y confecciones, una conversación inesperada terminó cambiando el rumbo de su historia y la acercó, casi por casualidad, a la televisión.
«Yo no conocía a nadie. Vengo de una familia de ciencia, el mundo del arte no estaba en mi radar. Fue una oportunidad que apareció de manera inesperada y que terminó cambiando mi carrera», comenta Olas.


Con el tiempo entendió que el diseño era solo una parte de un universo mucho más amplio. Su interés dejó de estar únicamente en crear una prenda y comenzó a enfocarse en cómo la moda podía construir una identidad, contar una historia y aportar a un proyecto completo.
El retail: una escuela para entender la industria
Después de unos años en los medios, María José decidió hacer una pausa en la televisión para conocer otra parte del negocio de la moda.
Ingresó al retail como diseñadora y posteriormente asumió la dirección del área de contenidos para e-commerce, liderando equipos de fotografía, producción, diseño y contenido.
La experiencia le permitió comprender que la creatividad debía ir acompañada de planificación, estrategia y procesos.


«Aprendí que la moda no es solamente inspiración. También son estructuras, equipos, logística, tecnología y gestión. Ese paso por el retail amplió completamente mi forma de entender la industria», menciona.
Incluso participó en proyectos vinculados al desarrollo de inteligencia artificial aplicada a imágenes para e-commerce, una experiencia que terminó enriqueciendo su mirada creativa antes de regresar nuevamente a la televisión.
¿Qué hace realmente una directora de moda?
Cuando pensamos en una producción de televisión, solemos hablar de la dirección de arte o de la dirección creativa. Pero hay otro rol que también define cómo se ve un proyecto y del que poco se habla: la dirección de moda. María José explica que la dirección de moda implica construir el lenguaje visual completo de un proyecto.
Mientras el diseñador crea una prenda, el productor ejecuta una idea y el stylist desarrolla la imagen de una persona, la directora de moda es quien une todas esas piezas.
«No trabajo solamente con una persona. Trabajo con un proyecto completo. Existe un espacio, una historia, un mensaje y un público. Mi responsabilidad es que todo converse y transmita exactamente lo que queremos comunicar».

Ese trabajo puede incluir desde desarrollar el concepto visual de un programa de televisión hasta coordinar equipos multidisciplinarios, diseñar personajes, seleccionar diseñadores, definir el styling de animadores, periodistas o jurados internacionales y asegurar que cada detalle aporte a la identidad del proyecto.
Uno de los desafíos más complejos fue su participación en «¿Quién es la máscara?», donde estuvo a cargo de la dirección creativa del vestuario del programa. Para ello reunió especialistas en materiales, iluminación, costura y caracterización con el objetivo de crear personajes completamente originales.
«Hay veces en que debo diseñar desde cero, otras en las que hago la producción de moda de un animador o de un jurado internacional. En ocasiones ellos llegan con su propio vestuario y mi trabajo es entregarles un lineamiento, dirigir la propuesta para que cada uno conserve su identidad, pero forme parte de un mismo universo».


El desafío de vestir a quienes aparecen todos los días
Uno de los aspectos más complejos de su trabajo es acompañar la evolución de personas que el público ve diariamente.
Muchas veces, el proceso comienza ayudando a superar inseguridades personales más que hablando de moda. A medida que la confianza crece, también lo hace la disposición a probar nuevas propuestas. Esa evolución termina reflejándose naturalmente en la percepción del público.
«Cuando alguien se siente cómodo con lo que lleva puesto, eso se nota. Empieza a caminar distinto, a comunicar distinto y la gente también comienza a relacionarlo con la moda», explica Olas.



María José Olas: «Resolver también es parte del trabajo»
Aunque desde fuera el trabajo pueda parecer glamoroso, la realidad es muy distinta. Cada proyecto implica coordinar diseñadores, marcas, préstamos de vestuario, fittings, transporte, producción, postproducción y resolver imprevistos constantemente.
Vestidos que no llegan, prendas que necesitan ajustes de último minuto, cambios de agenda o invitados internacionales forman parte del día a día.
«Siempre digo: ‘Tú tranquila y yo nerviosa’. La capacidad de resolver bajo presión es una de las habilidades más importantes para trabajar detrás de cámaras.”


La mirada de María José Olas sobre la moda chilena
Después de más de dos décadas en la industria, María José cree que la moda chilena vive uno de sus mejores momentos, especialmente por la mayor presencia del diseño nacional en televisión y eventos masivos.
Sin embargo, considera que todavía falta que el país entienda el valor cultural de esta disciplina.
«Hoy la moda en Chile es relevante, pero todavía no logramos que sea importante», comenta.
Según su criterio, la falta de producción textil, materiales y apoyo económico limita el crecimiento de una industria que cuenta con un enorme talento creativo.
Aun así, destaca que en la última década cada vez más figuras públicas eligen vestir diseño nacional, contribuyendo a dar mayor visibilidad a los creadores locales.
Los diseñadores que hoy inspiran su trabajo
Uno de los aspectos que más disfruta María José es conectar proyectos con diseñadores cuya identidad dialogue con el concepto creativo que busca desarrollar.
Entre los nombres que destaca se encuentra Lupe Gajardo, a quien eligió para desarrollar el vestido confeccionado con redes de pesca recicladas que lució Tita Ureta, gracias a su trabajo con materiales no convencionales y moda sustentable.


También menciona a Bryan Bo, cuyo crecimiento ha seguido de cerca desde sus inicios y con quien ha desarrollado propuestas para importantes escenarios; al diseñador Patricio Moreno, referente de la alta costura y la sastrería artesanal; y a Javiera Jordán, a quien define como una verdadera artista capaz de interpretar conceptos complejos sin perder su identidad creatividad.
Para María José, el talento local existe. El gran desafío ahora es seguir generando espacios para que el diseño chileno continúe creciendo y consolidándose tanto dentro como fuera del país.
Descubre más historias de quienes están impulsando la moda chilena en nuestra sección Voces de la Moda.
