Jazmín de las Flores: el styling como una herramienta para contar historias

Para Jazmín de las Flores, stylist chilena, el trabajo de un stylist nunca ha sido únicamente una cuestión estética. Su mirada nace desde la observación, la investigación y la construcción de un relato visual.

Detrás de una fotografía de moda hay mucho más que prendas y tendencias. Existe una idea, una historia y una intención que toman forma gracias al trabajo de distintos profesionales. Entre ellos está el stylist, una figura clave que transforma conceptos en imágenes capaces de comunicar una identidad.

Jazmín estudió Diseño en Comunicación Visual, pero fue durante su práctica en Revista Paula cuando descubrió que su verdadera pasión estaba en la producción de moda.

«Lo que realmente me fascinaba no era solo la imagen final, sino todo lo que ocurre para construirla: las ideas, los equipos, la dirección creativa y las historias que una fotografía puede contar».

Desde entonces ha desarrollado su carrera de manera independiente, participando en editoriales y campañas que buscan ir más allá de una propuesta estética.

El camino de Jazmín de las Flores hacia el styling

Como ocurre con muchos creativos, su forma de entender la moda también ha cambiado con los años. Si al comienzo buscaba alcanzar una perfección influenciada por referentes internacionales, hoy su trabajo responde a una búsqueda mucho más personal.

«Al principio me preocupaba mucho por hacer imágenes perfectas, que cumplieran con los cánones europeos que históricamente han dominado la moda. Hoy me interesa mucho más construir imágenes honestas y conectadas con mi propia mirada».

El styling como una herramienta narrativa

Aunque muchas veces se asocia el trabajo de un stylist únicamente a la selección de vestuario, para Jazmín el styling es una herramienta narrativa.

«Un stylist traduce ideas en imágenes y construye un lenguaje visual capaz de transmitir una emoción, una identidad o un concepto».

Por eso, cuando comienza un nuevo proyecto, su primera tarea nunca es buscar ropa o referencias visuales. Lo primero que hace es escuchar e investigar.

«Antes de pensar en referentes o prendas necesito entender qué queremos decir y por qué queremos decirlo».

Ese proceso de investigación se ha convertido en una de sus etapas favoritas, ya que le permite conocer nuevos referentes, técnicas e imaginarios que luego enriquecen el resultado final.

Compartir conocimiento para fortalecer la industria

Actualmente, además de trabajar como stylist, Jazmín también imparte cursos de estilismo, una faceta que nació de una necesidad que identificó durante sus primeros años en la industria.

Cuando comenzó a formarse, encontró un entorno donde gran parte del conocimiento circulaba de manera informal y, muchas veces, poco accesible. Esa experiencia la motivó a crear espacios donde compartir herramientas y contribuir a la profesionalización del oficio.

«Enseñar también me obliga a revisar constantemente mis propios procesos creativos, convirtiéndose en una instancia de aprendizaje mutuo».

La importancia de la curiosidad

Si tuviera que resumir las habilidades más importantes para dedicarse al styling, Jazmín no hablaría primero del talento. Para ella, la curiosidad ocupa el primer lugar.

Observar cine, visitar exposiciones, leer, conocer arquitectura, naturaleza, arte o diseño son ejercicios que alimentan la mirada creativa y permiten desarrollar una identidad propia.

La mirada de Jazmín de las Flores sobre la moda chilena

Jazmín cree que el crecimiento de la moda chilena debe surgir desde adentro y ser impulsado por los propios protagonistas de la industria, creando nuevas plataformas de difusión y fortaleciendo la comunidad creativa.

Respecto a la identidad del diseño chileno, considera que el mayor valor está precisamente en seguir construyéndola desde el territorio.

«Me interesa que la moda chilena pueda hablar desde nuestros paisajes, nuestras contradicciones y nuestras propias historias».

Un consejo para quienes comienzan

Para quienes sueñan con trabajar como stylists en Chile, su mensaje es claro: construir una carrera requiere paciencia, perseverancia y tiempo.

«Les diría que cultiven la paciencia y la perseverancia. En un mercado pequeño como el nuestro las oportunidades suelen tomar tiempo, pero eso también nos permite construir relaciones creativas más profundas».

También invita a rodearse de personas que inspiren, aprender constantemente de otras miradas y no apresurar la búsqueda de una identidad propia.

La trayectoria de Jazmín de las Flores refleja el valor de construir una mirada propia y compartir el conocimiento como parte del crecimiento colectivo. En una escena donde la moda chilena continúa evolucionando, su trabajo demuestra que cada editorial, campaña o proyecto también puede convertirse en una oportunidad para fortalecer una industria que apuesta por la creatividad, la colaboración y el talento local.

Descubre más historias de quienes están impulsando la moda chilena en nuestra sección Voces de la Moda.

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