Jaricch, el modelo chileno que conquistó YSL y hoy busca abrirse camino en París sin renunciar a su identidad

Con apenas 24 años, el modelo chileno Juan Méndez, más conocido como Jaricch, continúa consolidando una carrera internacional que lo ha llevado desde Shanghái hasta París, uno de los centros neurálgicos de la moda mundial. Tras protagonizar una campaña global para YSL el año pasado, el oriundo de La Florida vive una nueva etapa en Europa. Donde enfrenta una industria tan competitiva como exigente, sin dejar de lado aquello que, según él, se ha convertido en su mayor fortaleza: ser diferente.

En conversación con BioBioChile, el modelo explicó que instalarse en la capital francesa representaba el siguiente paso natural de una carrera que comenzó de forma profesional hace apenas dos años, luego de dejar Chile a los 17 años.

«Se me han abierto muchísimas puertas, París me ha recibido con los brazos abiertos, he sido muy afortunado», señaló.

La Fashion Week desde el otro lado de la industria

Durante la más reciente temporada de Fashion Week, Jaricch recorrió Milán y París. Asistiendo a castings con la intención de conseguir un lugar en las pasarelas. Aunque esta vez no logró desfilar, decidió convertir la experiencia en una oportunidad para ampliar su red de contactos y seguir construyendo su carrera.

En lugar de regresar con las manos vacías, participó vistiendo modelos en desfiles, colaboró en editoriales y sesiones fotográficas, asistió a eventos de la industria y aprovechó cada instancia para conocer diseñadores, creativos y agencias.

«Tenía dos opciones: echarme a morir o buscar qué hacer», comentó sobre una temporada que, aunque no terminó con un desfile, sí le permitió seguir generando vínculos dentro del circuito europeo.

La autenticidad como sello personal para Jaricch

Lejos de adaptarse a los estándares tradicionales del modelaje, Jaricch asegura que ha rechazado modificar su imagen únicamente para conseguir más trabajo. A lo largo de su carrera ha recibido recomendaciones para raparse el cabello o cubrir sus tatuajes, pero sostiene que no está dispuesto a cambiar su identidad por contratos comerciales.

«Me interesa hacer cosas bacanes. Tengo mucha más seguridad en mi imagen. Ser diferente para mí pasó a ser una ventaja», afirmó.

Su perfil, marcado por los tatuajes, el cabello largo y una estética poco convencional para ciertos mercados, ha terminado convirtiéndose en un elemento diferenciador dentro de una industria. Un espacio que, paradójicamente, muchas veces busca nuevos rostros mientras continúa imponiendo cánones muy específicos.

Las exigencias físicas que siguen presentes en el modelaje masculino

Uno de los aspectos que el modelo abordó fue la presión corporal que también enfrentan los hombres dentro de la moda. Una conversación que suele centrarse principalmente en las mujeres.

Recordó que durante su etapa en China debió perder masa muscular tras llegar desde el básquetbol profesional, ya que muchas prendas simplemente no le quedaban. En Europa, especialmente en París, asegura que continúa enfrentándose a estándares extremadamente estrictos.

Incluso relató una experiencia reciente durante un casting en el que debía probarse un pantalón talla 30 de mujer, sin existir otra alternativa disponible.

Para Jaricch, estas situaciones reflejan que todavía existen dinámicas difíciles de modificar dentro de la industria, pese a las conversaciones actuales sobre diversidad e inclusión.

París: entre el sueño y la realidad de Jaricch

Aunque reconoce que París mantiene un fuerte componente romántico para quienes trabajan en moda, el chileno asegura que la realidad es mucho más compleja.

Describe la ciudad como un lugar caro, competitivo y desafiante, pero también lleno de personas que persiguen un sueño. Algo con lo que dice sentirse profundamente identificado.

Su experiencia también ha estado marcada por las dificultades que enfrentan muchos latinoamericanos en Europa. Según explica, ha percibido episodios de discriminación, pero al mismo tiempo destaca la solidaridad que existe entre quienes comparten ese origen.

Una reflexión sobre el reconocimiento desde Chile

Uno de los puntos más personales de la entrevista tiene relación con la recepción que ha tenido su carrera en Chile. Jaricch sostiene que, pese a haber protagonizado una campaña mundial para YSL, en ocasiones ha sentido mayor valoración fuera del país que dentro de él.

Incluso recordó que, durante una visita a Chile tras su campaña internacional, fue excluido de un evento porque, según percibió, no encajaba con la imagen que buscaban proyectar.

A ello suma las críticas que recibe en redes sociales, donde asegura que la mayoría de los comentarios negativos provienen de latinoamericanos.

Para el modelo, esto responde a una mirada todavía influenciada por ideales de belleza eurocéntricos, donde perfiles como el suyo (moreno, tatuado y proveniente de una comuna popular como La Florida) siguen siendo cuestionados más en su propio entorno que en las principales capitales de la moda.

Una carrera construida desde la autenticidad

Pese a los obstáculos, Jaricch asegura que no está dispuesto a renunciar a aquello que lo diferencia. Hoy continúa desarrollando su carrera entre campañas, editoriales y castings en Europa, convencido de que mantenerse fiel a su identidad terminará abriendo las puertas correctas.

Su historia también refleja la realidad cada vez más visible de la presencia de talentos chilenos en la moda internacional ya no depende únicamente de adaptarse a los moldes tradicionales, sino también de transformar la autenticidad en una ventaja competitiva.

Si te interesa conocer más sobre quienes están impulsando la moda chilena dentro y fuera del país, sigue explorando las entrevistas, noticias y reportajes de Blog de Cero, el medio dedicado exclusivamente a contar lo que está ocurriendo en la moda nacional.

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