Feras explora el contraste entre encaje, sastrería y transparencias en su nueva sesión

En su nueva sesión de fotos, Feras pone el foco en una de las ideas que atraviesa su identidad: el contraste. Encaje, transparencias, sastrería y botas se encuentran en una propuesta donde las prendas conocidas cambian de lectura dependiendo de quién las use y de cómo decida llevarlas.

La sesión parte desde una tensión entre elementos que suelen asociarse a universos opuestos. Por un lado, aparece la delicadeza del encaje y las transparencias; por otro, siluetas más estructuradas y una actitud que se aleja de cualquier idea de fragilidad. El resultado es una propuesta que busca demostrar que una misma prenda puede sentirse femenina, masculina, sensual o incluso más dura.

“Buscábamos trabajar desde el contraste”, explican desde Feras. “Hay algo delicado en el encaje y las transparencias, pero al mismo tiempo lo llevamos a siluetas más estructuradas y a una actitud mucho más fuerte”.

Encaje y transparencias fuera de lo esperado

Uno de los protagonistas de la propuesta es el encaje, un material históricamente vinculado con lo femenino y lo delicado. Para Feras, precisamente ahí está la oportunidad de intervenirlo y llevarlo hacia otros códigos.

En la sesión, el material aparece combinado con botas, sastrería y distintas capas, pero también sobre cuerpos masculinos. De esta manera, la marca busca ampliar las posibilidades de interpretación de una tela que tradicionalmente ha estado cargada de determinadas asociaciones.

“La transparencia no necesariamente tiene que ser sinónimo de mostrar más; también puede ser una textura, una capa y una forma de construir un look”, señalan.

La propuesta también pone en discusión la idea de que ciertas prendas pertenecen a una única categoría. Una pieza de encaje no tiene por qué ser necesariamente romántica, así como una mini de sastrería no tiene por qué mantenerse dentro de un registro estrictamente clásico.

Una mini de sastrería se encuentra con una capa de encaje

Uno de los elementos centrales de la sesión es una falda que combina una mini estructurada con una capa larga de encaje transparente. La construcción juega con las proporciones y genera una silueta que cambia completamente dependiendo de cómo se combine.

“Una mini de sastrería puede sentirse bastante clásica por sí sola, pero al agregar una capa larga de encaje cambia por completo”, explican desde Feras.

La prenda resume buena parte de la propuesta actual de la marca, la de tomar elementos reconocibles y alterar la manera en que normalmente se utilizan. El resultado no busca que una pieza sea exclusivamente elegante, sensual, masculina o femenina, sino que pueda transitar entre distintas lecturas.

Además, la misma idea se lleva a diferentes cuerpos dentro de la sesión. Para Feras, esto es importante porque la prenda no fue pensada desde una única forma de uso, sino desde las posibilidades que puede adquirir dependiendo de quien la vista.

Prendas Feras especiales para todos los días

Aunque las piezas tienen una presencia marcada, Feras también pone el foco en la posibilidad de incorporarlas al vestuario cotidiano. Para la marca, una prenda especial no necesariamente tiene que reservarse para una ocasión especial.

La falda, por ejemplo, puede llevarse con una polera básica y botas, como ocurre en la sesión, o convertirse en el punto de partida de un look mucho más producido. La idea está en que la prenda tenga una identidad propia, pero que al mismo tiempo permita que cada persona pueda interpretarla a su manera.

Esa búsqueda de versatilidad también se relaciona con una de las preocupaciones centrales de la marca al crear ropa con carácter sin que el diseño termine limitando sus posibilidades de uso.

Feras y una identidad cada vez más libre

Esta nueva propuesta representa, para Feras, el momento que actualmente atraviesa la marca. La firma busca construir una identidad cada vez menos determinada por el género o por reglas sobre cómo debería vestirse una persona.

La exploración continúa a través de siluetas, texturas y nuevas formas de utilizar prendas conocidas, pero manteniendo la premisa de que el diseño no esté separado de las ganas reales de usar una pieza.

“Que, aunque una pieza tenga diseño y carácter, realmente quieras usarla. Que se sienta FERAS antes de tener que explicarla”, comentan desde la marca.

Así, el encaje deja de ser únicamente delicado, la transparencia deja de significar necesariamente exposición y la sastrería puede convivir con códigos más sensuales. En ese cruce de elementos está la propuesta de Feras, crear prendas que no busquen encajar en una sola categoría, sino abrir espacio para que cada persona pueda hacerlas propias.

Si te interesa conocer más sobre las nuevas propuestas que están surgiendo desde la moda chilena, sus diseñadores y las historias detrás de cada colección, sigue leyendo en Blog de Cero, donde exploramos las tendencias, marcas y voces que están dando forma a la escena local.

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