En un país donde lanzar una marca de calzado suele requerir grandes capitales y fábricas tradicionales, Nicolás Pereda decidió romper el molde… literalmente, creando calzado 3D en Chile.
Su proyecto, NP51 Studio, es el primero en Chile en ofrecer zapatillas impresas completamente en 3D, personalizadas a la medida de cada pie y fabricadas bajo demanda desde la plataforma internacional Zellerfeld. El modelo debut, NP-01, no sólo representa un diseño innovador, sino una nueva manera de pensar la moda. Sin stock, sin residuos y sin hormas estándar.


La idea nació tras años de búsqueda y frustraciones. “Siempre tuve una pasión gigante por hacer zapatos, pero las barreras de entrada eran imposibles para un diseñador independiente”, cuenta Nicolás, quien trabajó en la Fábrica de Calzados Gino. Solo el molde para una suela podía costar hasta USD $2.000 por talla, un costo que hizo imposible desarrollar un diseño original desde Chile. El descubrimiento del diseño digital y la impresión 3D fue el punto de quiebre.
Del boceto digital a tus pies: calzado 3D en Chile
El proceso detrás de la NP-01 es tan futurista como artesanal. Usando tecnología FDM, cada par se imprime capa por capa en TPU reciclable, lo que permite que todo el zapato pueda reintegrarse en un nuevo ciclo productivo. No hay costuras, pegamentos ni piezas ensambladas.
“Las personas no creen que un zapato impreso en 3D pueda ser cómodo y durable, pero basta tocarlo para entenderlo”, asegura.
Pero lo más radical está en el calce. Basta escanear tu pie con el celular para recibir un par hecho a tu medida. No hay tallas, no hay hormas universales. “El 99,9% del calzado global se fabrica con hormas estándar. Nosotros proponemos lo contrario: adaptar el zapato al pie, no el pie al zapato”.

Moda sin límites ni desperdicio
A diferencia de la producción convencional, que necesita múltiples materiales, proveedores y grandes tiradas para justificar costos, NP51 puede iterar un diseño en 24 horas. “Puedo imaginar algo en la mañana, modelarlo en la tarde, imprimirlo en la noche y tenerlo al día siguiente”, cuenta Nicolás. Esa libertad creativa abre un nuevo territorio para los diseñadores chilenos, históricamente frenados por la industria.
Con cinco colores disponibles (black, oat, blue, red y orange) y dos texturas, abierta y cerrada, NP-01 se sitúa entre el calzado técnico, el diseño industrial y la moda conceptual. A futuro, el objetivo es ampliar la propuesta hacia usos ortopédicos y colaboraciones artísticas.
“No es que no existan ideas en Chile, es que el modelo de negocios nos impide fabricarlas. Este proyecto nace para cambiar eso”, afirma Nicolás.

Una nueva era para el calzado chileno ha comenzado, y no viene de una fábrica: viene de una impresora. Muy pronto, podrás caminar con un diseño hecho exclusivamente para ti.
Si quieres descubrir más proyectos que están moviendo los límites de la moda chilena, visita Blog de Cero.
